Tema 05

Literatura y sociedad II. Estructuralismo genético, política y sociología

Continuación del bloque marxista en tres frentes. Goldmann cruza estructuralismo y crítica sociológica con su método del estructuralismo genético. Lenin, Trotski, Gramsci, Brecht, Mao y Sartre llevan la cuestión al terreno político: la literatura como arma. Escarpit, en cambio, da el giro empírico: estudio de mercado del libro. Cierran el panorama campo literario, polisistemas y poscolonialismo.

§ 1Lucien Goldmann y el estructuralismo genético

Goldmann (1913-1970) enlaza directamente con Lukács, pero añade un giro decisivo: une crítica sociológica y estructuralismo. A su método lo llama estructuralismo genético. Obras: Le Dieu caché (1955, sobre Pascal y Racine) y Pour une sociologie du roman (1964, sobre Malraux y el nouveau roman).

La idea base

Los verdaderos sujetos de la creación cultural no son los individuos sino los grupos sociales. El sociólogo de la literatura busca una homología de estructura entre la ideología del grupo y el pensamiento de la obra.

Los dos conceptos capitales

Visión del mundo
Conjunto coherente de problemas y respuestas que se expresa en el plano literario por la creación, a través de las palabras, de un universo de seres y de cosas.

La visión del mundo es colectiva, pertenece a un grupo social, y el escritor la lleva al máximo de conciencia dándole una representación estructurada. El crítico debe:

El realismo según Goldmann

Creación de un mundo cuya estructura es análoga a la estructura esencial de la realidad social en el seno de la cual la obra ha sido escrita. Goldmann, Pour une sociologie du roman, 1964

La definición no exige contenidos realistas (paisajes, costumbres) sino una homología estructural entre forma novelesca y estructura social. Es lo que le permitirá leer el nouveau roman como realismo radical.

No hay creación literaria ni artística nada más que allí donde hay aspiración a la superación del individuo y búsqueda de valores cualitativos transindividuales. Goldmann, ibíd.

§ 2Los cinco presupuestos del método

La relación está en las estructuras, no en los contenidos

La conexión entre vida social y creación literaria no se da en los temas explícitos, sino en las estructuras mentales: categorías que organizan la conciencia empírica de un grupo y el universo imaginario del escritor.

Las estructuras mentales son fenómenos sociales

No son privadas ni individuales: pertenecen a un grupo social. Es lo que permite hablar de una visión del mundo compartida.

La relación entre conciencia grupal y obra es de homología

Más o menos rigurosa, pero no de causa-efecto ni de simple reflejo: homología estructural. Las dos estructuras se corresponden categoría a categoría.

Las estructuras dan unidad y carácter literario a la obra

Lo que hace que la obra sea literaria es la coherencia estructural que el investigador sociólogo identifica.

Las estructuras son no conscientes, no inconscientes

Capital: ni conscientes ni inconscientes (en sentido freudiano de reprimidas), sino no conscientes como un movimiento muscular. Por eso no cabe apelar a la psicología del escritor ni a sus intenciones. Solo investigación estructural y genética.

Este último punto es el que separa a Goldmann tanto del freudismo (Mauron) como de la sociología vulgar que buscaba "el punto de vista de clase" del autor. La estructura está en otro plano.

§ 3Un ejemplo: el nouveau roman como realismo

El caso paradigmático es la lectura de Nathalie Sarraute y Alain Robbe-Grillet. Muchos lectores ven en el nouveau roman solo experimentos formales o evasión. Sarraute y Robbe-Grillet, en cambio, hacen profesión de realismo.

Goldmann les da la razón: estos escritores adoptan una forma novelesca distinta porque la realidad social que reflejan es distinta. La novela tradicional (siglo XIX) reflejaba la economía liberal con un héroe problemático que busca valores en un mundo degradado. Cuando esa estructura social desaparece (capitalismo organizado, sociedad de consumo), también desaparece el héroe novelesco clásico. El nouveau roman es realismo de una nueva realidad social: la homología sigue funcionando.

Punto teórico clave: no es la forma realista la que hace el realismo, sino la homología estructural. El método queda así blindado contra la tentación normativa que sí tenía Lukács.

§ 4Lenin y la literatura como arma

Con el triunfo de la Revolución de Octubre (1917), la teoría literaria se ve marcada por la urgencia política. Lenin, en la línea de Marx y Engels, desaprueba la "literatura para obreros" populista: los obreros deben acceder a la literatura para todos.

Como Engels con Balzac, Lenin defiende a Tolstoi a pesar de su ideología mística y retardataria, en nombre del realismo:

Tolstoi es grande como intérprete de las ideas y de los estados de ánimo de millones de campesinos rusos en vísperas de la revolución burguesa en Rusia. Lenin sobre Tolstoi

En La organización del Partido y la literatura de partido (1905), Lenin formula la tesis política capital:

La literatura tiene que convertirse en una parte de la causa general del proletariado. Lenin, 1905

Y una observación capital sobre el funcionamiento social de la obra, independiente de las intenciones del autor:

Las intenciones objetivas de los escritores no siempre corresponden a la significación objetiva de sus escritos. Desde el momento en que lo ha escrito usted, entra en las masas, y su significado se determina no sólo según sus buenos deseos, sino según las relaciones de las fuerzas sociales. Lenin, ibíd.

Sus gustos personales no van hacia las vanguardias (rechaza el futurismo y el Proletcult) sino hacia el arte realista tradicional: "si una cosa es hermosa, hay que conservarla, tomarla como modelo, aunque sea vieja".

§ 5Trotski y la imposibilidad de un arte proletario

En Literatura y revolución (1924), Trotski ataca al formalismo y trata de fijar el papel de la literatura en la lucha revolucionaria. El arte expresa una concepción del mundo: tiene génesis social. Pero su tesis más polémica es contraria a la intuición: no habrá nunca un arte proletario.

Tres premisas:

Conclusión:

No solo no hay una cultura proletaria, sino que nunca la habrá y que en realidad no hay motivos para sentirlo. El proletariado ha conquistado el poder precisamente para acabar para siempre con la cultura de clase y para abrir paso a una cultura humana. Trotski, Literatura y revolución, 1924

Crítica del manual: la posición de Trotski parece concebir la literatura como pura superestructura, olvidando la influencia de la superestructura en la base, ya señalada por Engels. Más rígido que el propio marxismo clásico.

§ 6Antonio Gramsci y la relación no mecánica

Gramsci (1891-1937), dirigente comunista italiano, condenado por Mussolini a más de veinte años de cárcel donde escribió sus Cuadernos. Su preocupación por la literatura es constante pero fragmentaria. Dos aportaciones clave:

El arte no es propaganda, pero refleja una época

El concepto de que el arte es arte y no propaganda política "deseada" y propuesta, ¿es un obstáculo para la formación de determinadas corrientes culturales que sean un reflejo de su época y contribuyan a reforzar determinadas corrientes políticas? No lo parece. El principio de que en la obra de arte no se debe buscar más que el carácter artístico no excluye en absoluto la búsqueda de los sentimientos y actitudes ante la vida que circulan en la obra de arte. Gramsci, Cuadernos de la cárcel

El artista va por delante del político

Fiel al espíritu de Marx y Engels, Gramsci ve que la relación entre arte y política no es mecánica:

Las perspectivas del literato han de ser necesariamente menos precisas y definidas que las del hombre político. El artista representa necesaria y realísticamente "lo que hay", en un cierto momento, de personal, de inconformista. Gramsci, ibíd.

De ahí la incomprensión del político que vive al día y encuentra al artista "atrasado, anacrónico, superado por el movimiento real". La autonomía relativa del arte respecto de la política está reconocida.

§ 7Bertolt Brecht y el realismo crítico

Brecht (1898-1956) hereda el realismo lukacsiano pero le da un giro decisivo: realismo no es fotografía sino crítica de la realidad.

El elemento crítico en el realismo no debe ser escamoteado. Es decisivo. Un simple reflejo de la realidad, si fuera posible, no iría en nuestra dirección. Hay que criticar la realidad dándole forma, hay que criticarla de forma realista. Es el elemento crítico el decisivo para el dialéctico. Brecht

Esta es la gran diferencia con Lukács: Brecht acepta y reivindica la experimentación formal, porque "la descripción de un mundo en perpetua transformación exige sin cesar nuevos medios de expresión". Su teatro épico (efecto de distanciamiento, Verfremdungseffekt) es ejemplo de un realismo crítico que rompe con la convención narrativa burguesa para hacer visible la realidad social.

§ 8Mao y la primacía del criterio político

Texto clásico: intervención de Mao en el foro de Yenán sobre arte y literatura (1942). El propósito explícito:

Asegurar que el arte y la literatura encajen bien en el mecanismo general de la revolución, se conviertan en un arma poderosa para unir y educar al pueblo y para atacar y aniquilar al enemigo. Mao, Yenán, 1942

Dos tesis fuertes:

Pero matiza: la corrección política no es sinónimo de calidad. Una obra políticamente progresista sin valor artístico carece de fuerza. La conclusión recuerda inquietantemente a Platón: la peligrosidad mayor está en la obra de gran calidad artística pero ideología contraria, exactamente la razón por la que Platón expulsa a Homero.

§ 9Sartre: ¿qué, por qué, para quién escribir?

En un ambiente más filosófico (existencialismo), el pensamiento de Sartre sobre la literatura está sin embargo motivado por una preocupación social. La obra capital es ¿Qué es la literatura? (1948), publicada después de la segunda guerra. Estructura en tres preguntas:

1 · ¿Qué es escribir?

Distinción capital entre prosa y poesía:

Prosa

"Imperio de los signos". Utilitaria.

El prosista es un hombre que ha escogido un modo de acción secundaria. Escribir es descubrir un aspecto del mundo y, por tanto, cambiarlo.

Se le exige compromiso: la palabra es acción.

Poesía

Del lado de la pintura o la escultura.

El poeta "considera las palabras como cosas y no como signos". Rehúsa utilizar el lenguaje, lo trata como materia.

No se le exige compromiso. Es libre.

2 · ¿Por qué escribir?

La motivación es hacernos sentir esenciales en relación con el mundo. Pero no se escribe para uno mismo: hace falta el lector. No hay arte más que por y para otro.

Escribir es, pues, a la vez desvelar el mundo y proponerlo como una tarea al lector. Es recurrir a la conciencia de otro para hacerse reconocer como esencial a la totalidad del ser. Sartre, ¿Qué es la literatura?, 1948

La lectura es síntesis de percepción y creación. El acto creador es solo un momento abstracto de la producción: la obra solo existe como objeto cuando hay un lector que la realiza. Es una anticipación clara de la estética de la recepción.

3 · ¿Para quién escribir?

En principio, el escritor se dirige a toda la sociedad. Pero en una sociedad dividida en clases, solo se dirige a algunos hombres. De ahí el papel ideológico de la literatura. Solo en una sociedad sin clases (utópica) la literatura tomaría plena conciencia de sí misma.

§ 10Robert Escarpit y la sociología empírica

Cambio de paradigma. Si la crítica sociológica explica la génesis de la obra desde la sociedad, la sociología de la literatura toma la sociedad como punto de llegada: se parece a un estudio de mercado. Su referencia clásica es Robert Escarpit (1918-2000), con su Sociología de la literatura (1958, revisada en 1968).

Tres aproximaciones al objeto:

Tres campos de investigación

Método: estadística e información cuantitativa. Es un acercamiento al estatuto social de la literatura, no a la obra individual. Su dificultad mayor está en la movilidad del término "literatura" mismo, distinto en cada época y en cada capa social.

§ 11Continuaciones: Bourdieu, polisistemas, poscolonial

El tema cierra con tres prolongaciones contemporáneas de la sociología de la literatura:

El campo literario
Pierre Bourdieu · Las reglas del arte (1992)

Análisis sociológico de las condiciones sociales de la producción y recepción de la obra. No destruye la experiencia literaria, la intensifica. Estudia la constitución histórica del campo cultural como autónomo (Francia, siglo XIX). El análisis del comienzo de La educación sentimental de Flaubert muestra cómo la novela contiene la descripción de un campo cultural. Se opone al "intuicionismo y la complacencia narcisista de la tradición hermenéutica".

Teoría de los polisistemas
Itamar Even-Zohar (Israel, años 70-90)

La literatura no es actividad aislada sino sistema que se integra en otros sistemas culturales. Funcionalismo dinámico que continúa a los formalistas rusos y los semiólogos checos. Conecta con la semiótica de la cultura de Lotman. La literatura como "sistema semiótico dinámico, funcional, estratificado, abierto, que se percibe con la forma de una institución".

Teoría poscolonial y estudios culturales
Edward Said, Spivak, Bhabha · desde 1978

Los estudios culturales (Inglaterra, años 60): mezcla de historia, sociología, política, crítica ideológica, literatura. La teoría poscolonial, asociada a Orientalism de Said (1978), no es un método sino un desmontaje del discurso eurocéntrico sobre la literatura, atendiendo a culturas y sociedades emergentes.

La suposición ideológica sostenida de un modo casi inconsciente de que el modelo eurocéntrico de las humanidades representa realmente un contenido natural y adecuado para el erudito humanista. Edward Said, 1983

Conclusión del manual: dentro de la crítica sociológica en sentido amplio, las contribuciones ya consideradas clásicas son las de Lukács, Goldmann y Escarpit.

Cómo aparece en la pregunta 2

Conexiones examinables del tema 5

Este tema es muy fértil para la pregunta 2 por dos razones: el paralelo entre Platón y el intervencionismo político (Lenin-Trotski-Mao), y la conexión recepción aristotélica → Sartre. Tres conexiones:

1. Platón y la expulsión → intervencionismo político moderno

La preocupación platónica por el efecto social de la literatura, que culmina en la expulsión de los poetas (República, III, 398a) y en la sospecha sobre la "Musa dulzona" (X, 606e), inaugura una larga tradición de intervencionismo político sobre la creación literaria. Esta misma intuición, ahora invertida ideológicamente, reaparece en el marxismo de partido. Lenin, en La organización del Partido y la literatura de partido (1905), exige que "la literatura tiene que convertirse en una parte de la causa general del proletariado", y reconoce con Platón que "el significado de los escritos se determina según las relaciones de las fuerzas sociales", al margen de las intenciones del autor. Mao, en el foro de Yenán (1942), lleva la posición al extremo opuesto pero estructuralmente idéntico al platónico: "cuanto más reaccionario sea el contenido y más elevada su calidad artística, tanto más puede envenenar al pueblo". Tanto Platón como Mao reconocen así, paradójicamente, el poder cognoscitivo y afectivo de la gran literatura, que es lo que la hace peligrosa.

2. Mímesis y caracteres → homología estructural (Goldmann)

La mímesis aristotélica como imitación que dice "lo general" frente a la particularidad histórica (Poética, 1451a-b), unida a la exigencia de que los caracteres encarnen una decisión típica (1450b), prefigura la noción central del estructuralismo genético de Lucien Goldmann: la homología estructural entre forma novelesca y estructura social. Goldmann, prolongando y modificando a Lukács, sostiene que la relación entre vida social y creación literaria no se da en los contenidos sino en las estructuras mentales no conscientes que organizan tanto la conciencia de un grupo social como el universo imaginario del escritor. Esta concepción permite leer incluso el nouveau roman como realismo, no por sus contenidos sino por la homología entre su forma y la nueva realidad social del capitalismo organizado. La preocupación aristotélica por la verosimilitud reconfigurada en clave sociológica: lo que un personaje haría "verosímil o necesariamente" depende ahora de su posición estructural.

3. Recepción aristotélica → Sartre (lectura como cocreación)

Aristóteles ya señalaba que el efecto trágico se produce con la simple lectura: "la fábula debe estar constituida de tal modo que, aun sin verlos, el que oiga el desarrollo de los hechos se horrorice y se compadezca" (Poética, 1453b). Esta atención al receptor como co-realizador del efecto encuentra su prolongación más sistemática en ¿Qué es la literatura? (1948) de Jean-Paul Sartre, donde "la lectura es la síntesis de la percepción y de la creación" y "no hay arte más que por y para otro". El acto creador, dice Sartre, "no es más que un momento incompleto y abstracto de la producción de una obra": esta solo existe como objeto en el esfuerzo conjugado del autor y el lector. La intuición aristotélica del efecto puramente textual queda así radicalizada: la obra requiere al lector para constituirse, y por eso el escritor comprometido escribe siempre para alguien, en una sociedad históricamente situada.

Bonus · si el pasaje toca catarsis o función social

Conectar la catarsis aristotélica con Brecht y su rechazo del catarsis trágica clásica como mecanismo identificatorio que adormece la conciencia crítica. El efecto de distanciamiento (Verfremdungseffekt) es exactamente la inversión brechtiana de la catarsis: en vez de purgar las pasiones, hay que mantener al espectador fuera de la identificación para que pueda juzgar críticamente la situación social representada. Es una crítica directa al modelo aristotélico desde el realismo crítico.