El dialógico. Bajtín reorganiza la teoría literaria desde el concepto de diálogo: toda obra es respuesta a otras obras, todo lenguaje literario es plurilingüismo, toda novela es polifonía. Frente al formalismo, recupera la dimensión social del lenguaje sin caer en el reflejo marxista. Es la referencia más productiva del XX para la teoría de la novela y la teoría de los géneros.
Bajtín parte de una crítica al formalismo. Sklovski estudia los procedimientos del texto como si el lenguaje fuera un sistema cerrado y autónomo. Bajtín objeta: todo enunciado se dirige a otro, anticipa una respuesta, responde a algo previo. El lenguaje no es un sistema, es un acontecimiento dialógico. La unidad de análisis no es la frase aislada, es el enunciado entendido como acto interlocutivo.
De aquí se sigue la consecuencia decisiva para la literatura. Una obra no es una estructura lingüística autónoma: es una intervención en una conversación social en curso. Habla a obras anteriores, responde a obras contemporáneas, anticipa obras futuras. La crítica que aísla el texto pierde la dimensión que lo constituye.
Este desplazamiento abre dos direcciones modernas. Una semiótica (todo signo está en diálogo con otros signos: Kristeva tomará esta idea y la nombrará intertextualidad). Una sociológica (todo lenguaje literario está atravesado por las voces sociales de su tiempo). Bajtín se aparta a la vez del formalismo y de la sociología vulgar del reflejo.
El concepto que la teoría de la novela posterior ha hecho suyo es el de plurilingüismo (raznorechie). Una lengua nacional no es un sistema homogéneo: se estratifica en dialectos sociales, jergas profesionales, lenguajes generacionales, lenguajes de moda, lenguajes de autoridad, lenguajes de los días. La novela toma esta estratificación como su materia.
La novela es la diversidad social, organizada artísticamente, del lenguaje; y a veces, de lenguas y voces individuales. Esa estratificación interna de una lengua nacional constituye la premisa necesaria para el género novelesco. Bajtín, Teoría y estética de la novela
Lo que distingue a la novela de los géneros mayores tradicionales (epopeya, tragedia) es precisamente que en ella conviven, dialogan y se contradicen lenguajes sociales distintos. El discurso del autor, el discurso del narrador, las voces de los personajes, los géneros intercalados (cartas, diarios, discursos, canciones) son las unidades por las que el plurilingüismo entra en la novela.
Esta tesis explica por qué la estilística tradicional fracasa con la novela. La estilística está pensada para la poesía, donde una sola voz organiza el texto. La novela exige una estilística dialógica que pueda dar cuenta de la convivencia y el contraste entre voces. Bajtín la elabora en sus estudios sobre Dostoievski.
El concepto de polifonía se elabora en Problemas de la poética de Dostoievski (1929, reeditado y ampliado en 1963). La novela polifónica es aquella en la que las voces de los personajes no están subordinadas a la voz del autor. Cada personaje tiene una conciencia plenamente válida, no reductible a la perspectiva narrativa global.
Esta es la innovación radical de Dostoievski. La novela europea anterior es monológica: el autor organiza la materia narrativa desde un punto de vista omnisciente, las voces de los personajes son instrumentos al servicio de la verdad que el autor sostiene. En Dostoievski, Raskolnikov, Sonia, Marmeladov, Porfiri tienen cada uno una verdad propia que el texto no jerarquiza. El autor no juzga: pone en conversación.
La distinción monológico / polifónico tiene una proyección teórica más amplia. Bajtín la usa para distinguir dos tradiciones de la novela europea: la línea monológica (Tolstói, Flaubert, la novela realista clásica) y la línea polifónica (Dostoievski, Rabelais, la novela carnavalesca). La segunda línea, para Bajtín, es la más fiel al modo de ser propio del género novelesco como tal.
El cronotopo (literalmente tiempo-espacio) nombra la organización indisociable del tiempo y el espacio en una obra literaria. Cada género literario tiene su cronotopo característico: el camino y el azar en la novela griega de aventuras, la ciudad y la cotidianidad en la novela realista, la naturaleza y la maduración en la novela de formación, el umbral y la crisis en Dostoievski.
El concepto retoma y prolonga la distinción aristotélica del 1449b entre epopeya y tragedia por la extensión temporal, y la tesis de Lessing sobre artes del espacio y artes del tiempo. Pero le da una formulación más fina: el tiempo y el espacio no son categorías separadas que el género combina, son una unidad indisociable. La tragedia clásica tiene un cronotopo específico: el escenario único, las veinticuatro horas, el lenguaje sazonado. La novela moderna se distingue por la integración y el contraste de cronotopos diversos.
El texto reproducido en las orientaciones del tema 9 plantea la tesis bajtiniana sobre la novela como género distinto de todos los demás géneros mayores. La epopeya, la tragedia, la lírica son géneros acabados: tienen un canon estable, una estructura firme, una existencia histórica que conocemos como formación cerrada. La novela, en cambio, es el único género que sigue formándose ante nuestros ojos. Su estructura no está consolidada. Es un género vivo.
La novela es el único género en proceso de formación, todavía no cristalizado. Su antiguo proceso de formación está situado fuera de la observación histórica documentada. La epopeya no sólo aparece como un género acabado desde hace tiempo, sino, a la vez, como un género profundamente envejecido. Bajtín, Teoría y estética de la novela
Esta tesis tiene tres consecuencias para la teoría literaria. La primera, que la novela exige instrumentos analíticos distintos de los aplicables a los géneros clásicos: la teoría aristotélica del míthos, pensada para la tragedia, no funciona sin matices para la novela. La segunda, que la novela novliza los otros géneros: cuando entran en contacto con la novela, los géneros antiguos se vuelven más libres, más plásticos, menos sujetos a sus convenciones. La tercera, que el estudio de la novela se parece al estudio de las lenguas vivas, no al de las lenguas muertas.
La discusión bajtiniana de la novela tiene como interlocutor implícito a Lukács. Para Lukács, la novela es la epopeya del mundo abandonado por los dioses: una forma moderna que sustituye a la epopeya en un mundo desencantado. Para Bajtín, la novela no sustituye a la epopeya: es algo cualitativamente distinto, un género que disuelve la estabilidad genérica como tal.
Bajtín es referencia obligada en cualquier pregunta 2 que toque la teoría del género, la teoría del lenguaje literario o las diferencias entre epopeya y novela. La pregunta sobre 1449b (epopeya / tragedia) prácticamente le exige.
Tesis aristotélica: diferencias por extensión, verso, modo.
Prolongación Bajtín: cronotopo como organización indisociable de tiempo y espacio; novela como género que disuelve la estabilidad genérica clásica.
Tesis aristotélica: narrar o presentar.
Prolongación Bajtín: plurilingüismo, polifonía, novela como integración de modos.
Tesis aristotélica: caracteres inferiores, lo risible.
Prolongación Bajtín: teoría de lo carnavalesco, Rabelais, risa popular.
Tesis aristotélica: elocución, virtud del estilo poético.
Prolongación Bajtín: crítica de la estilística monológica, necesidad de una estilística del diálogo.